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Gabriel Viso

Un blog y un podcast, por Gabriel Viso

Móviles con cámara sileciosa: en Estados Unidos podrían ser ilegales

mobile-phone-with-camera1En Estados Unidos están planteando hacer el sonido de las cámaras de los móviles obligatorio por ley, es decir: hacer obligatorio que el móvil emita un sonido emulando el obturador de una cámara fotográfica cuando el usuario hace una fotografía.

Normalmente los teléfonos móviles emiten sonidos similares, pero es generalmente posible poner el funcionamiento de la cámara en silencio. Recuerdo haber tenido un Motorola V550 en el que se podía poner la cámara en silencio. Así, el hacer una fotografía con un teléfono móvil puede ser indetectable si se utiliza una postura inocente para disparar (salvo para Bruce Willis en El Caso Slevin). Eso abre las puertas al riesgo a que seamos fotografiados por desconocidos sin nuestro conocimiento. Puede parecer una preocupación vacía porque a lo mejor no somos famosos o no nos importaría ser fotografiados, pero lo cuerto es que hacer una fotografía de alguien sin su consentimiento puede interpretarse como el uso de su imagen sin su consentimiento. Según la ley española, sólo se puede fotografiar a alguien sin su consentimiento cuando se trata de personajes públicos (¿y qué es un personaje público?) o cuando las personas aparecen en una fotografia de modo meramente accesorio. Por lo tanto, si se realiza una foto de una persona sin que se de cuenta podemos estar ante una violación de una ley; concretamente, la ley Orgánica 1/1982.

Por lo visto, en Estados Unidos se lo han planteado y podrían prohibir que un teléfono pueda desactivar el sonido “¡Click!” de su cámara de fotos, ya que los teléfonos son dispositivos fotográficos camuflados. Es decir, puedes sostener el teléfono de mil maneras para hacer una fotografía sin que la gente se dé cuenta.El teléfono no es una cámara, si sostienes un teléfono no se asume que estés fotografiando a alguien. Obligar a que el teléfono “suene” es una manera de anunciar que estás fotografiando a alguien, por si acaso tú no has avisado.

Existen leyes similares ya aplicadas en Corea y Japón. ¿Llegarán este tipo de medidas a España, donde está tan de moda grabar o fotografiar todo tipo de tropelías y colgarlas en la red?

Fuente: TG Daily; foto: Ya Flamin’ Galah!!! 🙂

Linux en casa y el inevitable “pero es que” de la satisfacción del usuario

Utilizar un PC con un sistema operativo basado en GNU/Linux y disfrutar en casa del ocio y el trabajo del mismo modo fácil y prefabricado que ofrecen Windows y MacOS es difícil, pero es lo que queremos. El panorama de la informática de escritorio (o de portátil) es un triángulo formado por tres vértices, Windows, MacOS y Linux, y dentro del triángulo están las tareas: jugar, trabajar, conectarse a las redes, disfrutar de los productos multimedia actuales, de los estándares de documentación y productividad vigentes y de toda la gama de periféricos disponibles. Dentro del triángulo está la experiencia y la satisfacción del usuario. Si bien en la facilidad de uso Linux ya es un producto serio y competitivo, no lo es en lo que deja hacer por defecto, desde el minuto cero. En ese sentido, ese triángulo no es regular, no es equilátero: el vértice que ocupa Linux se aparta del centro hasta el punto de constituir un serio defecto de concepto, al menos para el usuario doméstico. Y sobre todo para el usuario doméstico del que hablo: el usuario que se considera apolítico en términos de uso de un ordenador personal, que ve la libertad del software como algo bueno, pero como beneficio personal cuestionable, o marginal. Es un usuario mayoritario en la sociedad en la que vivimos.

Los usuarios domésticos somos gente muy simple y, por eso mismo, muy complicada de satisfacer. Queremos algo simple, potente, de calidad y divertido, y al alcance del dedo índice, más allá de cualquier filosofía trascendental (ojo: más allá de una filosofía no significa que haya que darle la espalda). El vértice del triángulo de Linux está, en cierto modo, apartado del contenido debido al extremo al que se ha llevado una corriente filosófica que se basa en la libertad del software como pilar fundamental de las distribuciones. Los núcleos organizadores de muchas distribuciones apartan todo aquello que no se auste a la definición de software libre de la FSF, recogida en la licencia  GPL, de los canales de actualización y distribución automática, obligando al usuario a remangarse y trabajar. Independientemente de lo capaces que seamos de hacerlo funcionar, no queremos ser nosotros el que lo tengamos que hacer. Quien debe invertir en la calidad de un producto es el que lo fabrica, no el usuario. Yo soy Ingeniero de Telecomunicación. Algo sé, pero no quiero invertir tiempo libre en trabajar para poder disfrutar.

En teoría, todas o casi todas las distribuciones tienen medios para instalar productos que no siguen la licencia general de las mismas, como son los controladores propietarios de los periféricos, algunos programas de productividad, algunos compiladores. El problema es que en la instalación básica eso no se incluye, teniendo que obtener los paquetes correspondientes a esa distribucion de orígenes alternativos, y en muchas ocasiones de fuera de la distribución. Y eso, en la práctica, obliga a que sea el usuario final sea quien debe trabajar en su casa para acercar Linux a la experiencia que él quiere. Obliga al usuario a invertir (¿pocas?) horas en incrementar la calidad, desde el punto de vista de su experiencia, del Sistema Operativo, configurando orígenes de software en el apartado de instalación de software, haciendo descargas manuales,… Dejar el apartado multimedia de una distribución como Ubuntu lleva, si se sabe hacer de antemano, un promedio de una hora entre descargas y configuraciones; si no se sabe hacer ese espacio de tiempo puede llegar a triplicarse, y lo peor es que ese proceso cambia de una versión a otra de la misma distribución. Es decir, desde que instalas el sistema hasta que puedes explotar toda tu biblioteca audiovisual (DVD comerciales, DivX, MP3, AAC, Flash, …), y tu repertorio de herramientas de productividad (Adobe Reader, Java, por ejemplo) tienes horas que invertir y trabajo que hacer. Y no digamos ya si queremos habilitar todas las opciones de hardware del ordenador (portátil, en mi caso: escalado de frecuencia, monitores de temperatura,…) y los controladores gráficos, los del fabricante, de una tarjeta ATI: un auténtico circo.

Linux estará a la orden del día en este sentido cuando el purismo en las licencias del software que se ofrece por defecto en los canales oficiales de las distribuciones sepa convivir con una opción mixta. Es decir, cuando desde el minuto 0 se pueda dejar configurado el sistema como un centro doméstico de ocio y productividad totalmente comparable y compatible con lo que dan Windows y Mac por defecto, con sólo marcar una opción, entonces Linux será igual de competitivo que MacOS y Windows en satisfacción del usuario. Mientras no se consiga, Linux en casa cargará con el inevitable:“pero es que para conseguir X te lo tienes que trabajar un ratito, por poco que sea, y con los otros, no“.

Carlos y la Wii, el test de la muerte y bolas de demolición

Al maldito banner de “El test de la muerte” del que tanto se ha escrito últimamente, hay que añadir un nuevo esperpento en la red: el banner de “Carlos se ha comprado una Wii por 1,86 €” de cierta Web que subastas inversas que no citaré, y por supuesto tampoco enlazaré. El engendro en cuestión, “Carlos”, aluniado con su maldita consola, grita un “¡GUAU!” que te para en corazón en cuanto pasas el ratón por encima. Lamentable pero cierto. Esta es la pinta que tiene:

Es otro ejemplo de la publicidad invasiva y molesta que nos está desquiciando estos días. También se ha escrito lo suyo acerca de los desproporcionados anuncios que interrumpen la lectura de noticias en la versión digital del periódico elMundo.es, en el que una bola de demolición destroza las noticias que lees. Este tipo de cosas daña la experiencia del usuario en internet, la credibilidad de las agencias publicitarias y supone un paso atrás para el negocio de la publicidad en la red que tanto había avanzando.

Quisiera yo saber en qué están pensando los que encargan este tipo de anuncios para dar semejante paso atrás. Desde luego, anima a todo menos a comprar el producto anunciado.

Primeros pasos hacia el soporte de Direct3D en VirtualBox

Acabo de leer que hay un enfoque para dotar a VirtualBox de una solución para implementar el soporte a Direct3D. Soy usuario de VirtualBox y estoy pendiente de cierto defecto de este programa que me impide instalar GNU/Linux sobre el mismo, en mi portátil, debido a una extraña incompatibilidad con el controlador de la tarjeta gráfica, una ATI Radeon Mobile HD 3470. Por esta razón suelo leer sus foros de soporte.

En estos foros he tropezado hoy mismo con una discusión de mejora sobre el producto, que trataría de dar soporte a Direct3D encapsulando el motor de OpenGL que Virtualbox incorpora en estos momentos, del mismo modo que lo consigue Wine. Traduzco el inicio del hilo, de JeremyVisser:

Actualmente, Wine hace funcionar las aplicaciones basadas en Direct3D sobre Linux encapsulando el Direct3D en OpenGL. Este código puede ser reutilizado en VirtualBox para incorporar soporte a Direct3D al ya funcional sistema de aceleración basado en OpenGL.

[Se habla de una serie de librerías, y de cómo funcionan en un sistema Windows nativo, es decir, instalado directamente sobre el hardware…]

Todavía hay algo de trabajo que hacer. En las pruebas que he realizado, las aplicaciones Direct3D no funcionan bien cuando estas DLL se instalan en el sistema virtualizado. De todas formas, [el sistema virtualizado] informa que hay soporte a Direct3D (sin estas DLL informa de que no hay aceleración 3D disponible), pero [el Direct3D] falla durante la inicialización.

Además, en los comentarios, el propio JeremyVisser aclara que esta técnica es la utilizada por Parallels para proporcionar este soporte, y que por lo tanto al menos saben que pueden conseguirlo por esa vía.

A pesar de la incertidumbre que rodea a esta mejora, a juzgar por lo reciente que es esta discusión (data del 2 de enero), y aún sin saber si algún día esto se llevará a la práctica, es algo que levanta el ánimo. En cuanto VirtualBox soporte Direct3D, los usuarios de este producto ya tendremos la posibilidad de ejecutar aplicaciones gráficas basadas en los dos grandes estándares de aceleración gráfica en 3D para PC desde sistemas virtualizados, lo cual es una muy buena noticia.

Fuente: #2940 (VirtualBox should support Direct3D through WineD3D)

Preguntas: el precio de Windows 7

Con la salida de la beta de Windows 7 se han publicado comentarios muy favorablesacerca del nuevo Windows, del que dicen “el mejor Windows”. La beta caduca el 1 de agosto de 2009, y las últimas noticias apuntan a que a los clientes que compren un equipo con Windows Vista después del 1 de julio de 2009, tendrán una actualización a Windows 7 de forma gratuíta.

La pregunta que me surge es, ¿y para los demás, qué? ¿Cómo de caro será Windows 7 para el que lo compre en una tienda? Los comentarios que leo apuntan a que Microsoft puede dar un giro bastante pronunciado a su trayectoria y “limpiar su nombre” si, además de publicar un Sistema Operativo a la altura de sus competidores, lo hace a un precio realista. Digo “limpiar su nombre” así, entre comillas, ya que mucha gente que usa Windows Vista reconoce que no es tan malo (para el usuario doméstico) como se ha venido predicando. Pero volviendo al tema del precio de Windows 7: lo cierto es que hoy en día, un servidor que se ha comprado un portátil con Windows Vista por 599 € no está dispuesto a pagar eso mismo por un Windows. Eso pasaba con Windows Vista, cuyo precio para el que tuviera un PC sin sistema operativo (como era mi caso) era prohibitivo. En este sentido incluso se piensa que la actualización debería ser gratis, ya que Microsoft no basa su beneficio en las actualizaciones, sino en los nuevos PCs.

Habrá que esperar y estar al tanto… la pregunta entonces es si Microsoft seguirá en su línea de cambio, acompañando a su progresivo abrazo al software libre que le ha llevado a liberar estándares y a publicar el código fuente de los controles de Silverlight, y cambiará su política de precios del Sistema Operativo convirtiéndolo en algo realmente doméstico con un precio económico y competitivo, o si seguirá siendo el monolito monopolístico que se basa en la inclusión de su Sistema en equipos nuevos, es decir, o si seguirá dejando al consumidor que quiere actualizar su Sistema en la estacada.

Desde luego, si Windows 7 aparece a un precio realmente doméstico (una actualización en torno a los 100 € máximo, un sistema completo en torno a los 180 ó 200 €) es muy probable que actualice el Windows Vista Home Premium que tan buen resultado me está dando. Si no, seguramente me quedaré en Vista o me volveré a pasar a Linux por enésima vez, y esta vez con todas las consecuencias. Lo cual, todo sea dicho, resulta extremadamente cansino.