Windows 10: opinión desde varios puntos de vista

A la fecha de escritura de este artículo, Windows 10 lleva ya unas 3 semanas instalado en millones de ordenadores en todo el mundo, ha sido instalado en múltiples configuraciones y ya ha sido portada en todos los grandes medios tecnológicos, tanto impresos como on-line. En todo este tiempo ha sido objeto de muchas alabanzas impregnadas de mucho dulzor, y también ha sido blanco de muchas críticas no faltas de amargura.

En este artículo os voy a contar mis opiniones, expectativas y demás material puramente subjetivo en muchos aspectos de esta nueva versión de Windows, en varios puntos de vista:

  1. Obtención: cómo Microsoft nos lo ha hecho llegar.
  2. Instalación: la primera barrera o el primer bálsamo que va a impactar en el usuario final es precisamente este proceso.
  3. Privacidad: el foco de casi toda la polémica, y que además nos lo encontramos nada más instalarlo.
  4. Usabilidad y diseño: el blanco de muchas críticas y muchas alabanzas, ¡al mismo tiempo!
  5. Tecnología y retos tras Windows 10.

Esta tabla resume mis opiniones para aquellos que tengáis prisa y no queráis leerlo todo, ya que este artículo es de los que considero “de formato largo”.

TL;DR

Sección Resultado
Obtención de Windows 10 6/10, regular
Instalación de Windows 10 9/10, sobresaliente
Privacidad en Windows 10 3/10, muy mal
Usabilidad y diseño 6/10, regular
Tecnología y retos tras Windows 10 9/10, sobresaliente

Resultado: 6,6/10: bien, pero sin más.

(TL;DR es un acrónimo ampliamente extendido por los blogs en cualquier idioma. Original de publicaciones anglosajonas, significa “Too long; didn’t read” que, traducido al español queda “demasiado largo; no lo leí“).

 

Obtención de Windows 10

6/10, regular

En este sentido, Microsoft tomó una decisión muy inteligente, muy mal comunicada. La decisión tomada es que todos los equipos con Windows 7 (excepto “Starter”), Windows 8 ó Windows 8.1 correctamente activados y fuera de programas de licencias por volumen son actualizables gratuitamente a Windows 10 durante el año que va entre el 29 de julio de 2015 al mismo día de 2016: 29 de julio.

Esto quiere decir, en pocas palabras, que tienes Windows 10 si has comprado un PC, un portátil, una tablet o un “convertible” (esos portátiles a los que se le quita el teclado y son tablets feas) con cualquier edición de Windows 8.1, 8 ó 7 (excepto “Starter”). Te habrá aparecido un logotipo de Windows con la posibilidad de reservar una actualización y, llegado tu turno, actualizar.

Es una decisión muy inteligente en varios sentidos. De cara al cliente y a la opinión pública lo es porque Microsoft, de repente, se vuelve popular: “¡Windows para todos-menos-los-piratas!, ¡y gratis!” Además, se suma al carro de empresas como Apple y la mayoría de los fabricantes de tablets y teléfonos móviles, que ofrecen actualizaciones gratuitas durante la vida del dispositivo y en tanto en cuanto éste las soporte. Con Windows 10, Microsoft se pone al día de cara al gran público.

También es muy inteligente con respecto a la faceta de IT, porque reduce a prácticamente una las versiones de Windows activas en el mercado de equipos útiles, ya que Windows XP y los anteriores ya prácticamente ni se ven funcionando, y, ¿queda alguien con Windows Vista? Esto es fundamental para reducir la complejidad de las actualizaciones, el soporte y el mantenimiento de una internet segura, y por lo tanto reduce los costes de una empresa que pretende volverse ágil y moderna. Además, como discutiré más adelante, Microsoft tiene un reto que muy pocos fabricantes de software asumen, que es proporcionar compatibilidad a una cantidad de configuraciones de hardware prácticamente ilimitada: reducir el número de versiones de Windows es fundamental para conseguir tumbar ese reto de una vez.

Vamos con lo malo: muy poca gente tenía totalmente claro cómo iba a funcionar esto. Había dudas de si Windows 10 iba a ser gratis el primer año pero de pago los siguientes, hubo quien sacó el término “Sistema Operativo como Servicio” y lo asoció a que usar el ordenador iba a costar una cantidad de dinero al año. Después vino el grandioso comunicado (luego desmentido) de que todos los Windows, legales o no, iban a ser actualizados. Luego llegó el comunicado que habilitaba a todos los participantes en el programa de Windows Insider tendrían su copia legal de Windows, lo que provocó una avalancha de altas en dicho programa ante la puerta que se abría a todos los usuarios de Windows sin licencia: te apuntas como Windows Insider, te bajas una versión preview (esa forma moderna de llamarle a las versiones beta de toda la vida), y ¡Windows gratis! Hasta que, no sé si ya por reducción al absurdo o qué, hubo algo de claridad pocas semanas antes del 29 de julio.

Así no se comunican las cosas. Microsoft perdió muchos meses de buena prensa en las redes sociales y en los medios de comunicación, y en su lugar nos regaló confusión y una notable pérdida de la noción de la realidad, y todo por hacer comunicados torpes y erráticos desmentidos al poco tiempo.

Instalación de Windows 10

9/10, sobresaliente

Personalmente tuve que forzar la instalación, ya que soy un prisas y la notificación no me llegó el día 29. Así que el día 30 estaba entrando en la página de descarga manual y estaba lanzando el proceso a mano sin esperar.

Programa de actualización y creación de medios para la instalación en limpio de Windows 10.
Programa de actualización y creación de medios para la instalación en limpio de Windows 10.

La instalación va como una seda y, por fin, no es en absoluto necesario disponer de una grabadora de DVD y en caso de actualizar y no instalar desde 0, tampoco es necesario siquiera tener un pendrive. Te bajas un programa (MediaCreationToolx64.exe si el equipo es de 64-bit) que ofrece dos opciones: actualizar el PC donde se ejecuta, o crear medios de instalación para otro PC. Al escoger la primera de ellas… el programa hace su magia, y en aproximadamente una hora con 2 ó 3 reinicios ya tienes Windows 10.

Este esquema de actualización está vigente desde hace tiempo en otras plataformas como Macintosh, y la verdad es que con ello Microsoft ha roto una barrera importante en lo que a usabilidad se refiere: mucha gente no se atrevía, por sí sola, a actualizar, instalar o reinstalar un sistema operativo sin otra persona más experimentada a su lado. Esto ya no es necesario en absoluto. He de decir además, que respetó mi instalación de Linux existente, una Debian 8 con su Grub.

Durante la actualización, cuando se detecta una conexión a internet, el ordenador y la copia de Windows 10 que se corresponden con la versión de partida de Windows 7, 8 u 8.1 se almacenan en los servidores de activación de Microsoft. A partir de ahí, siempre que reinstales la copia de Windows 10 adecuada, se activará ella sola sin necesidad de introducir un número de producto.

De hecho, para reinstalar desde cero el sistema operativo en el PC previamente actualizado, tan sólo hay que volver a descargar el mismo ejecutable pero, en lugar de “actualizar este PC”, hay que crear los medios de instalación de la copia de Windows que tienes instalada. Dicha versión se puede consultar en Configuración → Actualización y seguridad → Activación)

¿Que durante la instalación pide un número de producto? No es necesario intrioducirlo: cuando comience el proceso de activación con una conexión a internet, todo encajará si el PC es el mismo.

Versión de Windows 10 activa
En mi caso, la copia de Windows 10 que ha sido actualizada es la Pro al llegar a ella desde Windows 8.1 Pro. Esa misma versión es la que tengo que seleccionar al crear el DVD o el pendrive USB si lo quiero reinstalar desde cero.

Todo esto es así de bonito… a no ser que falle, que no ha sido el caso, y recordemos que Microsoft debe hacer un producto compatible con cualquier posible combinación de dispositivos. No es fácil. Espero que no te haya fallado.

Sin embargo, no le daré la máxima puntuación:

  • Es posible que falle en algunas configuraciones.
  • No está claro qué significa “que tu PC siga siendo el mismo” a la hora de reinstalar el sistema operativo y de la validez de la licencia. ¿Qué ocurre si la placa base se me estropea y tengo que cambiarla?, ¿hasta qué punto se considera un PC que va evolucionando en el tiempo el mismo PC?

Privacidad en Windows 10

3/10, muy mal. No le doy un cero porque estas opciones no son tan sumamente graves, en mi opinión. Es decir, es serio por las formas de hacerlo, pero tampoco es ningún apocalipsis y pocas cosas de aquí deberían sorprendernos o escandalizarnos.

Todo parecía muy bonito en esta historia de Windows 10, hasta que empezaron a salir noticias que señalaban cosas un poco raras en lo que se refería a cosas como compartir las conexiones WiFi sin necesidad de dar la contraseña a tus contactos de outlook.com, de Skype y de Facebook, activado por defecto.

También a que venía activado por defecto una especie de opción que permitía instalar las actualizaciones desde PCs de tu red local e internet, y servirlas a PCs de tu red local y a PCs de internet, como si Windows Update fuera ahora una red P2P como Bittorrent (bueno, nada de “como si”: lo es cuando los PCs tienen activado ese modo).

Por partes:

  1. Sensor Wi-Fi, o “compartir las redes WiFi y usar las redes WiFi compartidas” es una buena característica si tienes un portátil, y viajas a casa de tus amigos o familiares. Además, para compartir una red WiFi tienes que seleccionarla a propósito. Entonces, ¿cuales son los motivos del revuelo?
    1. La red compartida se comparte con todos los contactos de las redes seleccionadas. Hay tres opciones: todos los contactos de Skype, todos los contactos de Outlook.como todos los contactos de Facebook. No se pueden excluir ni grupos ni contactos indiviuales. ¿Y si tienes un indeseable en alguna de ellas, o algún extraño con el que tienes algún negocio? Pues también.
    2. Sin previo aviso y de forma oculta: si no lo llego a leer en internet, no me habría dado cuenta.
    3. Antes de activar cosas así, hay que preguntar. Esta es la típica opción sobre la que conviene pensar dos veces. No necesitamos que Microsoft decida.
  2. Compartir en modo P2P las actualizaciones descargadas: puede ser útil, pero supone que Microsoft está usando en su provecho (para entregar actualizaciones a terceros) el ancho de banda que nosotros pagamos a nuestros proveedores de acceso a internet. Esta medida, aunque puede parecer inocua para la privacidad, ha sido muy controvertida porque usurpa un ancho de banda que es nuestro, privado, y que supone que Microsoft toma el control y monitoriza parte de nuestros recursos de red.

Para desactivar el Sensor Wi-Fi, o la compartición de redes WiFi debéis ir a Configuración → WiFi  → Administrar la Configuración de Wi-Fi y hacer esta secuencia de desactivaciones que os pongo en forma de presentación:

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Para desactivar la opción de Compartir en modo P2P las actualizaciones descargadas debéis ir a Configuración → Actualización y seguridad → Opciones avanzadas → Elige el modo en que quieres que se entreguen las actualizaciones y ahí desactivar las opciones que consideres inadecuadas. Yo no tengo más equipos con Windows 10 que mi PC de sobremesa, y por lo tanto mi configuración es la siguiente:

Opciones de entrega de actualizaciones de Windows 10
Opciones de entrega de actualizaciones de Windows 10.

El resto de las opciones de privacidad afectan sobre todo a la ubicación y a que aplicaciones como la Tienda y Cortana te ofrezcan información más valiosa. Son opciones que otorgan valor añadido y que suponen aproximadamente lo mismo que cuando usas Google o Facebook. Puedes consultarlas en otros artículos, como por ejemplo el propio artículo de soporte de Microsoft acerca de la privacidad. En cualquier caso, si buscas en Google casi todos los medios on-line se han hecho eco de ello, y en este artículo encontrarás algunos enlaces tanto en español como en inglés.

Sin embargo, el espectáculo alrededor de su política de privacidad y el uso de los datos que hace Windows 10 y Microsoft continúa:

  • Al parecer incluso desactivando Cortana y otras opciones de búsqueda, tanto Cortana como Bing siguen enviando información a Microsoft. Según el comunicado oficial, para mejorar la entrega de actualizaciones (no me preguntéis de qué forma…). Enlace de The Hacker News, en inglés.
  • También se dice que Windows podría escanear el ordenador en busca de videojuegos pirateados para impedir su ejecución, y bloquear determinado hardware. Otro enlace de The Hacker News, también en inglés.

Desde luego, cuando menos esto es poco transparente. Personalmente y aunque no me afecta demasiado (y no voy a desaconsejar la actualización a Windows 10), espero que en futuras actualizaciones este aspecto se mejore, al menos en la forma.

Este artículo de Gizmodo, en español, es una buena reseña de muchas opciones de privacidad que os conviene conocer y valorar. En cualquier caso, si bien soy muy crítico con las formas, no hay nada nuevo bajo el sol aquí.

Usabilidad y diseño

6/10, regular.

En este sentido tengo que decir que me siento decepcionado.

Sí que es cierto que Windows 10 recupera el botón de inicio y hace que las aplicaciones ModernUI, es decir, las que se ejecutaban en Windows 8 y 8.1 en modo tablet a pantalla completa, ahora son redimensionables y funcionan como ventanas normales. También hay que decir que se ha ido a un diseño plano, sin estridencias, sin abusar de transparencias o degradados anticuados, y que sigue siendo compatible con aplicaciones tradicionales, ahora llamadas “de Escritorio”. El esfuerzo se nota y lo que han modernizado, lo han modernizado bien. Hay un centro de notificaciones bastante útil si usamos las aplicaciones de Windows 10 de correo, calendario y redes sociales, y por fin tenemos escritorios múltipes.

Escritorios múltiples en Windows 10
Escritorios múltiples en Windows 10.

Sin embargo, el propio sistema operativo tiene un diseño inconsistente. Es decir: yo no pido que una aplicación de Escritorio se vea como una aplicación ModernUI por arte de birlibirloque al actualizar Windows: de hecho asumo esa diferencia como un precio irrisorio que hay que pagar por tener la compatibilidad que ofrece Windows y que, salvo excepciones, es estupenda. Pero lo que sí pido es que el propio sistema operativo cumpla el mismo estándar de diseño en sus ventanas y en sus iconos.

Por ejemplo: hay dos paneles de control, con funciones que hacen lo mismo, y diseños distintos. Y lo peor: al panel de control ModernUI le faltan capacidades, ya que para variar algunos de los parámetros levanta ventanas del panel de control tradicional, remontándonos incluso a tiempos de Windows XP (2001).

Windows 10 nos lleva de vuelta a 2001 con sólo acceder a ciertas opciones exóticas del panel de control.
Windows 10 nos lleva de vuelta a 2001 con sólo acceder a ciertas opciones exóticas del panel de control, como las Propiedades del adaptador de pantalla

Por otro lado, los iconos que traen aplicaciones presentes en otras versiones de Windows, tipo Bloc de notas, Paint, etcétera, son igualmente antiguas e inconsistentes con los nuevos iconos.

Con los iconos, Windows 10 vuelve a mostrarnos anacronismos.
Con los iconos, Windows 10 vuelve a mostrarnos anacronismos y estridencias.

Todo hay que decirlo, Windows 10 se moderniza e incorpora cosas que los usuarios de otros sistemas operativos tipo Unix, como Linux y Mac OS X, llevamos disfrutando desde más de 20 años como son los escritorios múltiples, pero, ¿es esto algo a valorar positivamente, o una deuda técnica de varias décadas que han cubierto con esta actualización?

Más bien lo segundo.

Por otro lado, estas mejoras tan esperadas fallan. La vuelta del menú de inicio y la presencia de Cortana para localizar todo el contenido del PC además de hacer de asistente virtual e integrar las búsquedas locales con internet presentan fallos que a mí me han dado de lleno en la línea de flotación:

  • Una aplicación portable, es decir, que te descargas de internet en un zip y que descomprimes y ejecutas, no puede estar anclada en el menú de inicio al mismo tiempo que colocada como acceso directo en “Todos los programas”. Este fallo, de por sí, no es significativo, lo malo es que no se puede alternar: las aplicaciones portables, una vez ancladas al menú de inicio, jamás podrán ser añadidas manualmente al menú de Inicio de “Todos los programas”.
  • La edición del menú de inicio debe hacerse a mano, localizando la carpeta donde se encuentran todos los accesos directos y grupos de programas: en 2015 seguimos sin disponer de un editor de menú como es debido para organizar los accesos directos.
  • Cortana no indexa los programas instalados o, al menos, lo hace como le da la gana (si lo hace). Yo tengo instalado KeePass2 desde el 30 de julio y no he conseguido que, al pulsar la tecla de Windows y escribr su nombre, Cortana lo encuentre. Esto es algo que funcionaba en Windows 8.1, sin Cortana ni nada, y que usaba muchísimo. He probado con versiones portables e instalables, y no hay manera.
Cortana no encuentra las aplicaciones instaladas.
Cortana no encuentra las aplicaciones instaladas.

Y estoy seguro de que podría encontrar muchos más fallos.

Tecnología y retos tras Windows 10

9/10, sobresaliente.

En este punto siempre he defendido y siempre defenderé el caso de Windows como un ejercicio muy respetable de producto cuya compatibilidad es tan alta que llega a rozar el absurdo, y Windows 10 es la cima de ese trabajo que, en mi experiencia, representa un reto muy difícil de conseguir, y que contempla muchísimas dificultades.

Hacer compatible un sistema operativo con una variedad de combinaciones de hardware prácticamente ilimitada, y seguir ejecutando programas de hace más de 10 años de forma nativa es algo que hay que valorar. La práctica totalidad de los programas disponibles desde la aparición de Windows XP funcionarán sin problemas, y existen cientos de emuladores y productos de compatibilidad (DOSBox,…) para ejecutar programas y juegos más antiguos si el mecanismo de “Solucionar problemas de compatibilidad” que incorpora Windows desde hace muchos años no fuese suficiente.

La versión más antigua de 7zip disponible en SourceForce, del 2003, funciona en Windows 10 sin tener que hacer nada.
La mayoría de programas basados en Windows XP (2001) funcionan sin ningún mecanismo exótico. La versión más antigua de 7zip disponible en SourceForge, del 2003, funciona en Windows 10 sin tener que hacer nada.

Otros fabricantes más cautivos, como Apple, no tienen este problema y en muchos casos no lo abordan,  o lo eliminan tomando medidas contrarias al esfuerzo por mantener una compatibilidad razonable, haciendo imposible ejecutar ciertas aplicaciones viejas en versiones del sistema operativo más modernas. En Windows es posible ejecutar aplicaciones de hace 14, 15 años o más, ya sea por compatibilidad nativa, o bien porque existen soluciones que lo consiguen sin encontrar obstáculos por parte del sistema.

Por otro lado, con Windows 10 las actualizaciones son forzosas y obligatorias, lo que considero una mejora muy significativa en términos de seguridad. No ya en nuestro propio PC, sino en general, en internet, porque esto impide que el malware se propague tan fácilmente como hasta ahora de casa en casa. En este sentido lo veo casi como obligar a vacunar a la población contra enfermedades.

Yo creo que en este punto merece un sobresaliente.

Conclusiones

Media: 6,6: bien, pero sin más, o con muchísimo trabajo por delante.

Windows 10 no parece un producto terminado y, en muchos aspectos como el de la privacidad parece más un experimento de ver hasta dónde transigimos sus usuarios que un producto serio.

La cara de esta cruz es que con Windows 10 se entra en una época de actualización y mejora continua porque “No habrá más versiones de Windows que la 10“, como decía Jerry Nixon en uno de los últimos eventos antes del lanzamiento, en Mayo. Eso espero que signifique que, en ausencia de grandes lanzamientos de Windows en el futuro, las actualizaciones incrementales se centren en pulir este sistema y en los próximos meses  se estén corrigiendo todos estos fallos: tanto desde el punto de vista del propio diseño, inacabado, como desde las políticas de seguridad y privacidad que, cada vez más, intentan dejarse de lado.

¿Aconsejo actualizar a Windows 10? Sí, pero con conocimiento de causa y de forma enteramente subjetiva. Los motivos que nos podrían llevar a rechazar este producto son personales porque, realmente, los únicos claramente “peliagudos” son los de la sección acerca de la privacidad. El resto es simplemente madurez, que se irá ganando (estoy seguro) en pocos meses.

Un comentario en “Windows 10: opinión desde varios puntos de vista

  1. Llevo trabajando conWindows 10 un tiempo y ya empiezo a estar cansado de él. Mucha chorradica. Quiero trabajar con el ordenador, no estar mirando para él, para las cosas bonitas que hace, que me importan un pepino. La semana pasada comenzó a dar vueltas el circulito del cursor y no paró hasta que le restauró el del antivirus, mientras tanto el PC parado. Hoy me viene con el anuncio de “Tenemos algunas caracterísitcas nuevas por las que ilusionarnos. Noapagues el equipo” y yo lo que quiero es trabajar, pero no funciona el teclado. Continúa con “Hemos hecho algunas modificaciones para mejorar Windows todabía más”, y tarda un buen rato en aparecer el escritorio, pero sigue sin funcionar el teclado. ¿Que tengo que esperar a que acabe de actualizar?, ¿tengo que esperar a que acaben las chorradas para poder hacer mi trabajo?. Pero que mierda es esta. Antes hacían las actualizaciónes y podías seguir trabajando, ahora a ver como las hace, y ni siquiera te pone una película.

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