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Gabriel Viso

Un blog y un podcast, por Gabriel Viso

PItando

pitando1-55d0b62fv1_site_iconHoy os quería comentar que tengo otro blog desde hace casi 3 meses, que se llama PItando. Es un blog que tiene como objetivo acercar la tecnología a todos aquellos que sientan curiosidad sobre ella, sean niños o adultos. Pero cuando hablo de tecnología con respecto a PItando, hablo de tecnología desde dentro, y no como usuarios.

PItando no es un blog más de electrónica de consumo, ni de “estilo de vida digital”. No es un blog de ésos que hablan de los teléfonos que deberías comprar, o de las aplicaciones que deberías tener instaladas, sino que es un blog en el que intento enseñar conceptos de programación y electrónica, muy despacito y desde cero, y siempre explicando el porqué de las cosas. Gira alrededor de la Raspberry Pi y las herramientas educativas que ofrece, pero también desde un punto de vista particular:

  • ¿Necesito una Raspberry Pi, definitivamente? No para todo. Hombre, hay artículos en los que, obviamente, es difícil evitarlo. Por ejemplo, si queremos enchufar un prototipo a una Raspberry Pi, necesitaremos… una Raspberry Pi. Pero hay muchos otros contenidos en PItando. Los artículos que no tocan la electrónica (la parte física del tema) pueden seguirse aunque no se tenga una Raspberry Pi. Te instalas Python, Sonic Pi o lo que fuere en tu PC o Mac (para lo que también publico instrucciones), y la experiencia es, o debería ser, la misma.
  • No vas a encontrar recetas fáciles desde las cuales copiar y pegar los comandos que harán que tu Raspberry haga de estación meteorológica, sea un servidor de descargas o un reproductor multimedia: para eso tienes otros miles de blogs. Lo que encontrarías serían pequeños artículos para ampliar tu percepción de la tecnología y pasar de ser un mero consumidor de la misma para tener una ligera idea de cómo está organizado un programa por dentro, o cómo se puede llegar a traducir un programa en algo físico y tangible… aunque sea tan sencillo como encender una lucecita.

Soy de los que piensan que la tecnología es parte indivisible de, cada vez, más aspectos de nuestra vida. De la misma forma que a todos nos convendría saber si podremos pagar una hipoteca antes de pedirla, o cómo funciona un plan de pensiones para juzgar si debemos contratarlo, es preciso tener una ligera intuición de cómo funcionan las cosas donde estamos depositando tantas cosas nuestras. Y poder juzgar por nosotros mismos si nos conviene. Nuestra imagen personal, nuestro horario, la seguridad de nuestras casas, nuestro currículum y nuestras relaciones a distancia: ¿vamos a confiarlas en algo que no conocemos? O, ¿vamos a demonizar la tecnología sin saber qué es en realidad, por miedo? Eso me recuerda a los que hace siglos decían que el tren era algo venido del infierno.

La idea es que, entendiendo cómo funciona un ordenador o un dispositivo cualquiera por dentro, se gane un poco de perspectiva que ayude a ver nuestro entorno tecnológico de una forma mucho más racional y crítica: sobre todo crítica.

Por otro lado, la tecnología forma parte del arte, y cada vez más. No es raro entrar en un museo y ver una obra de arte (de esas modernas, que apenas comprendo desde mis limitaciones de ingeniero) que combina luz, imagen y sonido en un sistema interactivo que reacciona ante los visitantes. Pues… esa obra no funciona por arte de magia. La tecnología es una palanca más para aplicar nuestra creatividad, como puede ser el dibujar, componer una obra musical o contar una historia.

Os invito a que le echéis un vistazo. Yo me lo estoy pasando muy bien con él.

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