Archivos de la categoría lectura

Volver a aprender a leer (con calma)

Aprovecho el ratito que me sobra después de comer para compartir una preocupación que tengo, y es que últimamente tengo un vicio muy malo leyendo.

En el trabajo leo muchos documentos y correos “en diagonal”, es decir, hojeo rápidamente el contenido para separar el grano de la paja y no perder el tiempo. Lo peor de todo es que este vicio ha invadido mi lectura personal, y muchas veces me encuentro leyendo en diagonal páginas e incluso capítulos (en el caso de libros con capítulos cortos), sin piedad, y perdiéndome pasajes enteros de reflexiones del protagonista, o descripciones que debería leer para disfrutar más de los libros.

Así que una cosa que tengo que hacer cuando el trabajo y los cursos y demás berenjenales en los que me meto me dejen, es volver a aprender a leer con calma.

La crisis y la cultura perdida del esfuerzo

Esta mañana leía en elmundo.es que 22 premios Nobel achacan la crisis a la sociedad en su conjunto, y no a una determinada actividad económica, ni a un supuesto conjunto de “principios económicos más perniciosos que otros”. Las comillas implican ironía y sarcasmo.

En particular, me gusta y estoy de acuerdo en que en esta crisis ha jugado un papel fundamental las pocas ganas de esforzarse y ser productivos del común de la sociedad, con lo cual la propia actividad económica de la sociedad misma va degenerando. Esa decadencia desemboca en que para lo (poco) que se produce, sobra gente. O, dicho de otra forma: trabaja demasiada gente para lo (poco) que se produce. Por lo tanto: paro.

Por lo menos, un artículo que invita a pensar.

El Oscuro Pasajero

Con tanto viaje, tantas horas muertas producto del horario norteamericano y tanta leria, estoy leyendo mucho. Entre mis lecturas recientes están los libros de Jeff Linsay en los que se basa la serie “Dexter”. Es una de mis series favoritas, que trata de las aventuras y “comeduras de coco” de un asesino en serie producto de un trauma infantil, y que además trabaja como analista de salpicaduras de sangre para la policía de Miami. Voy por el tercero, Dexter en la oscuridad; hay cuatro de momento: El oscuro pasajero, Querido Dexter, Dexter en la oscuridad y Dexter by design, todavía sin traducir al español hasta donde yo sé.

Los libros son mucho más simples que la serie. La calidad del texto es baja, los personajes de los libros (incluído el propio Dexter) son mucho más simplones que los que vemos en la tele, y por supuesto también lo es la trama. Mientras la serie es absolutamente brillante, los libros se quedan simplemente en entretenidos. En mi opinión personal, este es uno de los raros ejemplos en los que el salto a la pantalla mejora muchísimo el producto. Sin embargo, son buenas lecturas para un viaje, o para el transporte público.