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Windows 10: opinión desde varios puntos de vista

A la fecha de escritura de este artículo, Windows 10 lleva ya unas 3 semanas instalado en millones de ordenadores en todo el mundo, ha sido instalado en múltiples configuraciones y ya ha sido portada en todos los grandes medios tecnológicos, tanto impresos como on-line. En todo este tiempo ha sido objeto de muchas alabanzas impregnadas de mucho dulzor, y también ha sido blanco de muchas críticas no faltas de amargura.

En este artículo os voy a contar mis opiniones, expectativas y demás material puramente subjetivo en muchos aspectos de esta nueva versión de Windows, en varios puntos de vista:

  1. Obtención: cómo Microsoft nos lo ha hecho llegar.
  2. Instalación: la primera barrera o el primer bálsamo que va a impactar en el usuario final es precisamente este proceso.
  3. Privacidad: el foco de casi toda la polémica, y que además nos lo encontramos nada más instalarlo.
  4. Usabilidad y diseño: el blanco de muchas críticas y muchas alabanzas, ¡al mismo tiempo!
  5. Tecnología y retos tras Windows 10.

Esta tabla resume mis opiniones para aquellos que tengáis prisa y no queráis leerlo todo, ya que este artículo es de los que considero “de formato largo”.

TL;DR

Sección Resultado
Obtención de Windows 10 6/10, regular
Instalación de Windows 10 9/10, sobresaliente
Privacidad en Windows 10 3/10, muy mal
Usabilidad y diseño 6/10, regular
Tecnología y retos tras Windows 10 9/10, sobresaliente

Resultado: 6,6/10: bien, pero sin más.

(TL;DR es un acrónimo ampliamente extendido por los blogs en cualquier idioma. Original de publicaciones anglosajonas, significa “Too long; didn’t read” que, traducido al español queda “demasiado largo; no lo leí“).

 

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Mi primer Mac y mis razones para apostar, por fin, por Apple

Hace unos 8 años y medio me armaba de dignidad y decía que mi futuro ordenador personal sería Apple. Entre esa fecha y hoy pasaron alrededor de 3 ordenadores personales con Windows, más éste desde el que escribo, que ya es un Mac.

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¿Por qué?“, me preguntaréis, “¿por qué escribías esas palabras tan cargadas de dignidad para luego hacer lo contrario, no una, sino 3 veces, antes de cumplirlo?

Pues por dos razones relacionadas encadenadas entre sí.

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Seguridad o no: ¿hasta dónde hay que ir?

"He cambiado todas mis contraseñas por 'INCORRECTA'... así, cuando me digan 'contraseña incorrecta', me la recuerdan"
“He cambiado todas mis contraseñas por ‘INCORRECTA’… así, cuando la olvide, me dirán ‘contraseña incorrecta'”

Después de unas pocas entradas sobre conceptos y consejos acerca de seguridad en internet, toca reflexionar. En ocasiones nos preocupamos muy poco de nuestra seguridad en internet, y en ocasiones demasiado. A veces esperamos hasta que hay una brecha de seguridad en una web, o una vulnerabilidad generalizada, para darnos cuenta de que no es tan buena idea usar la misma contraseña para GMail, Twitter, LinkedIn y toda una variedad de sitios más. Otras veces, por el contrario, pecamos de exceso de celo rayando la paranoia y sobreprotegemos nuestra información, con el asociado coste en tiempo, esfuerzo y a veces dinero que eso conlleva.

En general es mejor protegerse de más que de menos, indudablemente, pero, ¿hasta qué punto nos debemos preocupar por estas cosas? Si una web no admite contraseñas de más de 6 caracteres, ¿debo estallar en ira? ¿Qué nivel de seguridad es razonable exigir? ¿Cómo saber cuánto y cuándo debemos tomar medidas? ¿Y por qué?, ¿alguien se cuestiona el porqué? Vamos a reflexionar un poco al respecto.

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Correo electrónico y privacidad: el campo CCO / BCC

Parece mentira a estas alturas de la película estar hablando de esto, pero es necesario. Hablar de privacidad hoy en día está muy de moda, y mucha gente que conozco se echa las manos a la cabeza cuando hablan de Facebook y de Google, pero lo cierto es que la privacidad va mucho más allá y empieza por que cada uno respete la privacidad de los demás al enviar un correo electrónico. No se puede criticar a los demás por jugar con la privacidad de las personas si nosotros, sea por accidente o no, no la respetamos. Y hablo de privacidad tanto en el sentido de proteger la información personal como en el de respetar la propiedad privada, como puede ser la bandeja de entrada del correo electrónico (*). Voy con la lista de consejos y me dejo de palabrerías, creo que la entrada quedará más clara.

El campo CCO / BCC (copia en papel carbón oculta / blind carbon copy) tiene dos funciones valiosas, que son:

  1. Ocultar uno o más destinatarios.
  2. Impedir que las respuestas a todos lleguen a más personas que las que están en copia (“CC”) y en el campo “Para”.

Además, como consecuencia de las anteriores, su pones varios destinatarios en CCO / BCC no se verán unos a otros, es decir, cuando reciban un correo no verán quién más está en el campo CCO / BCC. Gracias a esto no podrán ponerse en contacto entre ellos por culpa tuya o de tu correo.

Si quieres que un correo llegue a un destinatario sin que los demás se enteren, mejor reenvía (RV / FW). Si usas el campo CCO / BCC avisa antes. Supongamos que estás siendo víctima de un abuso de poder de algún tipo y quieres escalar la situación a un responsable. Si decides reenviar el correo a dicha persona, no hay problema y es la mejor opción. Si decides usar el campo CCO / BCC, asegúrate de que la persona a la que vas a copiar de forma oculta lo sabe de antemano para que no responda al correo, llámale por teléfono si es necesario. Especialmente, porque si es una persona ocupada o que consulta el correo con un móvil, el hecho de que esté en copia oculta (“CCO” / “BCC”) puede pasar desapercibido y contestar a todos, exponiendo totalmente el hecho de que has enviado un correo con alguien en CCO. Mejor reenvía.

Si vas a enviar un correo masivo a toda tu libreta de direcciones usa el campo CCO / BCC. Bueno, mejor dicho, lo primero piénsatelo dos veces. Hoy en día el correo electrónico no es algo demasiado vigente para hacer comunicaciones masivas, para eso hay otras cosas ya, llamadas redes sociales. Enviar un chiste a toda tu libreta de direcciones es una estupidez hoy por hoy, y tienes todas las papeletas para que te consideren un spammer (persona que emite correo basura). Enviar tus opiniones políticas por correo a tus contactos en lugar de abrir un blog o colgarlas en el muro de Facebook también está mal porque es disruptivo: irrumpes en su bandeja de entrada con algo que la gente no desea recibir ni leer cuando abre su correo electrónico. Pero si estás en una situación en la tienes que enviar algo valioso, o en la que no puedes usar las redes porque no llegarías a todos los contactos a los que querrías llegar, usa siempre el campo CCO para proteger la privacidad de tus contactosNadie tiene por qué conocer las direcciones de correo electrónico que tienes en la agenda, y tampoco tienen por qué saber a quién más has avisado. Habrá gente de tu agenda que no conozca a tu padre y que no tenga por qué saber su dirección de correo electrónico, y viceversa.

Si vas a enviar un correo a muchos destinatarios, usa el campo CCO / BCC. Si necesitas lanzar una consulta a un grupo grande de gente expertos en cierta materia, y quieres que sólo tú y tu equipo (3 ó 4 personas) recibáis las respuestas para no generar cantidades inmensas de correo no deseado, mete al grupo o a los grupos grandes en el campo CCO. Así, si alguien de esos grupos responde a todos, sólo las personas en CC y en el para lo recibirán. Ejemplo:

De: gabriel@ejemplo.org
Para: gabriel@ejemplo.org
CC: pepe@ejemplo.org; bea@ejemplo.org; patricia@ejemplo.org
CCO: Analistas.Negocio@ejemplo.org; Arquitectos@ejemplo.org; recursos_humanos@ejemplo.org
ASUNTO: Ayuda con la solución XXXX YYYY ZZZZ

<cuerpo del mensaje>

Supongamos que Analistas.Negocio, Arquitectos y recursos_humanos son listas de correos con 100 personas cada uno. Si Gabriel hubiera colocado esas 3 listas de distribución en el campo “Para” o en el “CC”, tendríamos un problema si uno de los integrantes de dicha lista cometiese el error de “responder a todos”. En ese caso, 304 personas recibirán la respuesta y puede estar generando correo no deseado para cientos de personas.

Estando en el CCO, nadie más que Gabriel, Pepe, Bea y Patricia recibirán la respuesta cuando alguien presione “Responder a todos”. Ese es el resultado deseable: cuando una persona en CCO responde a todos, nadie del CCO recibe su respuesta.

Como en cualquier herramienta, es necesario tener en cuenta al receptor de los mensajes y hay que tener en cuenta que a menudo una práctica inocente atenta contra la privacidad de las personas, o contra la calidad de su trabajo. No se puede publicar una dirección de correo de un contacto bajo ningún concepto, y tampoco inundar la bandeja de entrada de alguien con ruido. Todos hemos cometido este tipo de fallos en algún momento, y hay que revisar la forma que tenemos de hacer las cosas y mejorar para no generar odios (inglés).

(*) En este sentido, el correo no deseado atenta contra la privacidad en varios sentidos: porque si no conoces al emisor, es que ha obtenido tu dirección de correo de una forma irregular; porque se está usando tu dirección de correo de una forma que a ti no te gusta (para enviarte basura) y porque ensucia la bandeja de entrada, que es privada.

De lo privado y lo público (brevemente)

Decía mi profesora de finanzas del Máster (uno de esos In-Company) que hice el año pasado, que…

Las empresas se crean con el objetivo crear valor para los accionistas en el medio y largo plazo. El objetivo económico de un negocio es crear valor para sus accionistas. Es decir, desde un punto de vista económico, los negocios se crean para que sus accionistas se hagan más ricos de lo que pueden ser en otro sitio.

Así de claro: el negocio se crea para que una serie de accionistas se involucren y no se vayan al de enfrente. El en el medio y largo plazo quiere decir que ese negocio se debe convertir en sostenible, lo que implica una serie de puestos de trabajo y una actividad económica estable. Decir que “las empresas se montan con ánimo de lucro” es vulgar, injusto y poco exacto, además de que frecuentemente se usa la palabra lucro con ánimo peyorativo. Yo hago muchas cosas con ánimo de lucro, igual que tú.

Cuando la gente me pregunta desenfadadamente si soy de izquierdas o de derechas, le digo igual de desenfadadamente que depende de para qué. Digo desenfadadamente porque creo que no se tiene una perspectiva clara cuando se pregunta: mientras yo me centro exclusivamente en un tema económico, muchas personas piensan en el aborto y en los homosexuales, además de toda otra serie de cosas. Esta entrada, por si vienes despistado, va de economía y servicios sociales, no de aborto y homosexuales.

Existen cosas en la vida, como los automóviles, los videojuegos, las cosas que tienen valor añadido y que no son esenciales para la vida digna, en las que veo fundamental la empresa privada. Realmente, casi todo, y podría decir que todo lo que ofrece cierta respuesta una sencilla pregunta debería, desde mi punto de vista, estar totalmente liberalizado económicamente. Ojo, digo liberalizado: esto quiere decir también que si un Estado crea una empresa pública (de la cual sería un accionista, aunque impuesto) que me hace más rico porque es rentable, ¡adelante! La pregunta es:

¿Es el objetivo de XXXXX hacer más rico a un accionista, o garantizar uno de los siguientes aspectos de la vida: salud, seguridad, educación, protección al débil o al desfavorecido, progreso de la ciencia, justicia?

Si respondes “hacer más rico a un accionista”, entonces liberalizado total. Si respondes alguna de las otras cosas, mi forma de concebirlo es que debe estar muy controlado por un gobierno fácilmente derrocable, o directamente debe ser público y por supuesto apolítico.

Ejemplos: ¿debe un hospital crear valor para un accionista, o proteger / restaurar la salud de las personas? ¿Debe una comisaría crear valor para un accionista, o proteger / garantizar la seguridad de las personas? ¿Debe un colegio crear valor para un accionista, o garantizar la prosperidad futura de una nación (y de la raza humana) educando a sus niños? ¿Debe la exploración espacial o la epidemiología crear valor para el accionista, o …? ¿Debe un tribunal…?

Creo que es fácil saber por dónde voy. Este tipo de cosas no son negocios: de ninguna manera. Deben ser públicos o, de ser privados (nunca me inclino demasiado a excluir nada), estar férreamente regulados por los gobiernos en sus objetivos y en su nivel de servicio. Pero, siendo serios, ¿alguien imagina un tribunal privado? Yo no.

Sinceramente pienso que si un hospital público es deficitario pero cura a las personas, por mí que lo sea. Y con esto digo que no me veo como accionista de un hospital público, porque tampoco quiero percibir valor (económico) de ninguno de ellos: quiero que me curen y que curen a la gente. Son cosas diferentes. Pero, ¿fabricar un avión?, ¿en serio? Por favor, hágalo usted bien y sirva ese avión para que yo pague menos impuestos para que funcione el hospital donde iré a que me curen cuando enferme, o ponga usted el dinero de mis impuestos en otras cosas.